Las necesidades asistenciales varían en función de la gravedad de la lesión que ocasionó la discapacidad. Si bien se trata de planteamientos terapéuticos distintos y estructuras asistenciales diferentes, los mismos son complementarios y altamente coordinados.


Centro de Rehabilitación de Alta Complejidad (Paciente crítico)

El programa de cuidados médicos complejos es reciente en la medicina y San Andrés es pionera en esta área.

Aborda patologías consideradas catastróficas, que determinan la necesidad de rehabilitar al paciente de inmediato.

Generalmente se trata de personas que ingresan desde una Unidad de Cuidados Intensivos y que se encuentran estables desde el punto de vista hemodinámico, respiratorio (aún conectados a la Asistencia Respiratoria Mecánica) y sin complicaciones neuroquirúrgicas urgentes. Estos pacientes tienen alta probabilidad de desarrollar complicaciones derivadas de la lesión original o sus secuelas. Es decir, que estamos ante la presencia de un grupo de pacientes portadores de secuelas graves, por lo que requieren el ingreso a nuestra Unidad de Cuidados Especiales (U.C.E.) equipada para tal fin.


Rehabilitación en Agudo (Paciente Agudo)

La rehabilitación en agudo está especialmente diseñada para personas que se hallan estables desde el punto de vista clínico y neurológico, con moderada o baja probabilidad de desarrollar complicaciones derivadas de la lesión original o sus secuelas.
Ingresan a nuestra Unidad de Cuidados Intermedios (U.C.I.) los pacientes portadores de secuelas moderadas y aquellos que han superado la fase crítica.


Rehabilitación en Sub - Agudo (Paciente Sub-Agudos)

La rehabilitación en sub-agudos contempla el tratamiento de personas que no requieren internación, pero sí de un Intensivo Plan de Rehabilitación. Estarían en este nivel los pacientes sub-agudos. Los recursos humanos y criterios asistenciales son los mismos que para el paciente agudo. Esta fase deberá situarse dentro del año de haber superado la fase crítica.


Tratamientos Ambulatorios (Pacientes crónicos)

Este tipo de tratamientos se practica en pacientes con estabilidad neurológica y funcional que puedan beneficiarse del tratamiento especializado, ya sea en todos sus componentes o bien en algunos en los que la deficiencia es más discapacitante. Justificándose el mismo tanto para obtener mejoría, como para evitar el deterioro. Esta fase deberá situarse dentro de los 2 años de haber superado la fase crítica.
La duración de los tratamientos no está estandarizada, dependerá de cada caso en particular.